Oración para calmar los dolores

Oración para calmar los dolores

Oración para calmar los dolores. Recoge señor mi súplica y has que todos mis dolores desaparezcan de mi vida y de mi cuerpo.

"Amantísimo y eterno Dios, Tú que miras de los cielos las necesidades por las que pasamos los seres humanos, y sientes compasión de tu creación. Delante de tu presencia estoy para pedirte que tengas misericordia de mí que soy tu hijo, y veas con ojos misericordiosos esta oración para calmar los dolores que me aquejan, producto de los duros años que han transcurrido.

Señor mi Dios, este cuerpo abatido por el tiempo y las enfermedades, siente dificultad para poder caminar con firmeza; las fuerzas se me han disminuido y la movilidad de mi cuerpo ya no es la misma por la intensidad de esas dolencias. Tanto que estoy debilitado y molido en gran manera; mi corazón está afligido por el dolor que no me deja consumir el pan en paz; tanto Señor, que me ha dejado mi fuerza, y aun la luz de mis ojos ya me falta.

Pero Yo sé señor que en ti está la fuerza, y que de ti proviene la energía; por eso te pido oh Dios, que traigas un bálsamo a mis huesos y con esta oración calmes el dolor que hoy abate mi cuerpo; oye mi oración, oh Jehová Dios de los cielos, y escucha mi clamor. No calles ante mis lágrimas por el intenso sufrimiento que recorre todo mi cuerpo y que me hace desfallecer.

oracion para el dolor

Tú palabra oh Señor dice: que cuando los justos claman, Tú los oyes y los libras de todas sus angustias, y que Tú estás cerca de los quebrantados de corazón, y salvas a los abatidos de espíritu, para cumplir tú obra en ellos, y los haces remontarse como las águilas en las alturas, revitalizados.

Yo sé Señor, que aunque mis huesos se encuentren pegados a mi piel y mis días se hagan amargos a causa del dolor que recorre mi cuerpo, Tú traerás la medicina necesaria para calmar la dolencia que abate mi cuerpo, porque tú eres mi consuelo en los momentos de  sufrimiento, sabiendo que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; y la entereza de carácter: esperanza.

Y es esa esperanza, la que me mantiene confiado de que estos dolores serán pasajeros en mi cuerpo y que pronto tú mandarás la medicina para calmarlos, de manera de que el sufrimiento que hoy padezco se convierta en algo del pasado porque tu mano sanadora está dispuesta a sanarme y apartar lejos las aflicciones que me recorren. Amén".

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